domingo, 5 de abril de 2015

Jessica Silversaga



Ella amaba tanto los locos años 20 y el jazz de los años 40 que empezó a formar parte de ellos. 

Jessica, fotógrafa y escritora, se convertía en flapper para bailar el charlestón con sus amigas.

Le gustaba atusarse el cabello con los dedos y mirar en el espejo, antes del baño, las pecas de su espalda. Mientras las contaba una a una, como estrellas en una noche de verano.

La serpentina nunca faltaba en ninguna de sus fiestas. Las traía siempre de vuelta en su melena pelirroja y sólo las dejaba caer, cuando se recostaba en la almohada.

Escribía notas y cartas de amor, a las que añadía alguna postal bonita y delicadas flores trenzadas en la cuerda que envolvía todo.

Era tan increíblemente mágica, que con sólo esconderse bajo una manta, ya podía soñar cualquier cosa que deseara. 



She loved so much the roaring 20s and jazz from the 40s that became part of them.

Jessica, photographer and writer, became flapper to dance the Charleston with her friends.

She liked to tangle the hair with her fingers and look in the mirror, before the bath, the freckles on her back. While counting one by one, like stars on a summer night.

The serpentine never absent any of his parties. The always brought back in her red hair and only dropped when she leaned on the pillow.

She wrote notes and love letters, to which he added some beautiful and delicate flowers braided rope wrap around zip.

She was so incredibly magical, that just hide under a blanket, he could already dreaming anything she wished.












































































































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